Punción seca
Técnica con aguja para desactivar puntos gatillo y contracturas que no ceden con terapia manual.
La punción seca trata los puntos gatillo miofasciales mediante una aguja fina, sin infiltrar ninguna sustancia: de ahí lo de seca. Es la opción cuando la contractura no cede con las manos.
Qué es un punto gatillo
Es una zona de máximo acortamiento dentro de una banda tensa del músculo. Duele al presionarla, pero además genera dolor referido a distancia, debilidad y pérdida de movilidad. Explica muchos dolores de cabeza de origen cervical, dolores de hombro y molestias lumbares que no aparecen en ninguna prueba de imagen.
Cómo funciona el tratamiento
Localizamos el punto responsable y aplicamos una aguja estéril de un solo uso. El músculo responde con una contracción breve e involuntaria que libera la tensión acumulada; tras esa respuesta, la elasticidad mejora y el dolor referido disminuye de forma inmediata en la mayoría de casos.
Qué vas a notar
Durante la técnica hay una molestia intensa pero muy breve, de unos segundos. Después es normal una sensación parecida a las agujetas durante 24 o 48 horas, que se alivia con calor y movimiento suave. Al no introducirse ninguna sustancia, no tiene efectos secundarios sistémicos.
Nunca como tratamiento único
La punción abre una ventana: baja el dolor y devuelve movilidad. Si no se aprovecha para corregir lo que generó esa sobrecarga (postura, gesto repetido, falta de fuerza), el punto gatillo vuelve. Por eso siempre la integramos en un plan con ejercicio.
Preguntas frecuentes
¿La punción seca duele mucho?
¿Es lo mismo que la acupuntura?
¿Puedo entrenar después de una sesión?
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