Ondas de choque
Ondas acústicas de alta energía para tendinitis, calcificaciones y dolor crónico localizado.
Las ondas de choque transmiten energía acústica al tejido lesionado para reactivar la circulación y la regeneración donde el proceso de curación se ha detenido. Es uno de los tratamientos con más respaldo en tendinopatías de larga evolución.
Cómo actúan
El impulso mecánico provoca una respuesta biológica en el tejido: aumenta el riego local, estimula la formación de nuevos vasos y favorece la actividad de las células reparadoras. En las calcificaciones, además, ayuda a fragmentar el depósito de calcio para que el organismo pueda reabsorberlo.
Ondas focales y ondas radiales
No son lo mismo y no sirven para lo mismo. Las focales concentran la energía en un punto concreto y llegan en profundidad, por lo que son la opción en calcificaciones, tendinopatías profundas y retardos de consolidación ósea. Las radiales reparten la energía desde la superficie hacia fuera, cubren más área y trabajan mejor sobre musculatura, fascia y tendones superficiales. En la valoración decidimos cuál corresponde a tu caso, y en algunos tratamientos se combinan.
Cuándo se indican
Son especialmente eficaces en fascitis plantar y espolón calcáneo, tendinitis calcificante de hombro, epicondilitis y tendinopatía rotuliana o aquílea. Es decir, en lesiones donde el tejido lleva meses sin responder a reposo, antiinflamatorios o tratamiento manual.
Cómo es la sesión
El cabezal se aplica sobre la zona durante unos minutos, con una molestia tolerable que se ajusta contigo. No requiere anestesia ni reposo posterior. Lo habitual es un ciclo de tres a cinco sesiones, una por semana, con valoración de la respuesta a partir de la tercera.
Preguntas frecuentes
¿Las ondas de choque duelen?
¿Qué diferencia hay entre ondas focales y radiales?
¿Cuándo notaré mejoría?
¿Hay casos en los que no se pueden aplicar?
Tu recuperación
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