Neuromodulación funcional percutánea

Neuromodulación
funcional percutánea

Estimulación eléctrica del nervio, guiada por ecografía, para el dolor persistente y la inhibición muscular.

La neuromodulación funcional percutánea actúa sobre el sistema nervioso: aplica una corriente de baja intensidad junto al nervio, mediante una aguja guiada por ecografía, para normalizar la señal y recuperar la activación del músculo.

Cuando el problema ya no está solo en el tejido

Después de una lesión o una cirugía, es frecuente que el músculo no vuelva a activarse correctamente aunque el tejido haya curado. También ocurre que el dolor persiste una vez resuelto el daño original, porque el sistema nervioso ha aprendido a mantener la señal. En ambos casos, insistir solo con ejercicio no basta.

En qué consiste la técnica

Con control ecográfico llevamos la aguja junto al nervio implicado y aplicamos el estímulo eléctrico durante unos segundos. La respuesta motora es visible: el músculo se contrae de forma involuntaria. Ese estímulo restablece patrones de reclutamiento y reduce la sensibilización del sistema nervioso.

Qué se consigue

Disminución del dolor, mejor activación muscular y una recuperación del control motor que después se puede entrenar. En tendinopatías rebeldes y en dolor neuropático es donde muestra resultados más claros, y a menudo desbloquea procesos que llevaban meses parados.

Dentro de un plan más amplio

La neuromodulación abre la puerta; el ejercicio la atraviesa. Tras cada sesión trabajamos de inmediato la activación conseguida, porque es la forma de que el sistema nervioso consolide el nuevo patrón en lugar de volver al anterior.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que un TENS o la electroterapia de superficie?
No. El TENS aplica corriente a través de la piel y su efecto es más difuso y temporal. La neuromodulación percutánea lleva el estímulo directamente junto al nervio, con precisión ecográfica, y busca un cambio funcional que se mantiene.
¿Cuántas sesiones necesita?
Es habitual notar cambios desde la primera sesión. Un ciclo completo suele moverse entre tres y cinco visitas, siempre acompañadas de trabajo activo entre sesiones.
¿Es una técnica segura?
Sí, realizada por un fisioterapeuta formado y con control ecográfico, que es precisamente lo que permite trabajar con seguridad cerca de estructuras nerviosas. Se revisan las contraindicaciones antes de aplicarla.
Camilla de tratamiento de la clínica

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